Ricardo Vidal López 13 marzo, 2013

Está Jesús predicando en lo alto de una montaña:

– debéis amaos unos a otros…

Cuando de repente pasa un mercader:

– ¡¡huevos de jericooo!!

– como estaba diciendo, debéis…

– ¡¡huevos de jericooo!! ¡¡vendo huevos de jericooo!!

– pues iba a decir que…

– ¡¡vendo huevos de jericooooo, huevos de jericoooo!!

– a ver Pedro, tráeme a ese de los huevos…

– ¡ayyy! ¡ayyy! ¡¡ayyyyyyyyyyyyy!!