Ricardo Vidal López 16 septiembre, 2013
“Y es probable que llega a tanto el valor de un pedo, que es prueba de amor; pues hasta que dos se han peído en la cama, no tengo por acertado el amancebamiento; también declara amistad, pues los señores no cagan ni se peen, sino delante de los de casa y amigos”.
 
Gracias y desgracias del ojo del culo.