Ricardo Vidal López 10 abril, 2014

Luigi Pirandello: “¡Pobre del que un buen día se vea marcado por una de esas palabras que todos repiten! Por ejemplo: «¡loco!»; o por ejemplo… ¿qué podría decir?… «imbécil». Decidme, ¿es posible estarse quieto pensando que hay alguien, tan sólo uno, que se afana por convencer a los demás de que sois como él os ve, e intenta fijaros en la estimación ajena, según el juicio que se ha hecho de vosotros?”.

Enrique IV.