Etica y bufonada.

 

Lo acabamos de ver: Izquierda Unida estrena un Código Ético el mismo día en que imputan a su líder en Sevilla. Ahora están indignados, como es natural contra la jueza; “es una vergüenza para la justicia de este país,…” bla, bla, bla… Son palabras de Cayo Lara, que también afirma que su código ético es “taxativo”. De ambas cosas yo deduzco una: que o bien no es “taxativo”, o bien que el camarada Lara desconoce el significado de tan poco cordial término. Pero como el sentido del humor de nuestros políticos es casi inagotable emplaza a Zapatero y Rajoy a que suscriban el denominado rimbombantemente “Compromiso Etico por la Regeneración de la Democracia”, y que yo, con aspiraciones más modestas, llamo el “papelillo de IU”. Pienso, que una vez que Zapatero y Rajoy, vean como se aplica lo suscribirán sin problemas.

 

 
Recuerdo un libro que leí hace más de 20 años, “Convicciones políticas, responsabilidades éticas”, que era un conjunto de conferencias de diversos filósofos españoles sobre estas cuestiones. Y recuerdo, que uno de los leitmotiv de esta colección de ensayos era cómo la política busca, entonces también, la interpelación a la ética como elemento clave en el proceso electoral. Yo, en esto, como en otras cosas soy bastante orteguiano, y creo más bien que la ética de la política se marca a través de la ética del político.
 
 
Pero, ¡bah!, esto es demasiado filosófico. Centrémonos en lo auténticamente importante. La gestión de lo público por nuestros representantes. Leo en la prensa de esta mañana que el candidato de Izquierda Unida en Lepe, que responde al nombre de Javier Valderas, y que , ¡¡oh, qué sorpresa!!, es hijo de Diego Valderas, coordinador regional de la misma formación, propone llevar al Parlamento Andaluz una propuesta para que los chistes de leperos sean declarados Bien de Interés Cultural como patrimonio inmaterial. Aún mejor me parece el comentario que realiza para fundamentar tan bufonesca iniciativa: “Lepe ha sufrido una transformación espectacular en los últimos años gracias a la pujanza de sus gentes y de sus emprendedores”, “somos un ejemplo de convivencia y de interculturalidad”. En esos últimos años, por ejemplo, desde 2003, el gobierno municipal fue gestionado por el PP, en coalición con el Partido Andalucista, y no había representación de IU. En las Municipales de 2007 el PP pasó de 9 a 13 concejales, el PSOE bajó de 9 a 7 y los Andalucistas de 3 a 1; IU tampoco obtuvo representación. A este tío le ha faltado decir: ¡Vota PP!, no me gustan pero lo hacen bien. Aaaayyyy, cuando papá se entere te va a reñir.