Thomas Jefferson: “¿Qué país podrá preservar…”.

Thomas Jefferson: ¿Qué país podrá preservar sus libertades si sus gobernantes no son advertidos de cuando en cuando de que el pueblo conserva su espíritu de resistencia? Dejad que cojan las armas. El remedio es explicarles los hechos correctamente, perdonar y pacificarles. ¿Qué significan unas pocas vidas perdidas en un siglo o dos? El árbol de la libertad debe ser refrescado de cuando en cuando con la sangre de patriotas y tiranos. Es su abono natural”.

Autobiografía y otros escritos.

Luis Buñuel: “Nada me parece tan despreciable…”.

Luis Buñuel: “Nada me parece tan despreciable como esa proliferación de palabras mal sonantes que desde hace varios años se observa en las obras y las charlas de nuestros escritores. Esta pretendida liberalización no es más que una vil adulteración de la libertad”.

Mi último suspiro.

Herbert George Wells: “A menos que la ciencia…”.

“A menos que la ciencia biológica sea un montón de errores, ¿cuál es la causa de la inteligencia y del vigor humanos? Las penalidades y la libertad: condiciones bajo las cuales el ser activo, fuerte y apto, sobrevive, y el débil sucumbe; condiciones que recompensan la alianza leal de los hombres capaces basadas en la autocontención, la paciencia y la decisión”.

La máquina del tiempo.

Johann Wolfgang von Goethe: “Sólo nos debemos guiar…”.

“Sólo nos debemos guiar por una cosa a la que debemos atenernos siempre: separa de tu vida todo lo que es trabajo y negocio. Los negocios exigen seriedad y rigor, la vida libertad y capricho. Los negocios exigen el más puro orden lógico, mientras que la vida a veces pide cierta inconsecuencia que la alegre y la anime. Si estás seguro en lo primero, tanto más libre podrás sentirte en lo segundo, mientras que si mezclas los dos, la seguridad se verá barrida y eliminada por la libertad”.
Las afinidades electivas.

Agustín de Foxá: “Todas las revoluciones…”.

“Todas las revoluciones han tenido como lema una trilogía: libertad, igualdad, fraternidad fue de la Revolución Francesa; en mis años mozos yo me adherí a la trilogía falangista que hablaba de Patria, pan y justicia. Ahora, instalado en mi madurez proclamo otra: café, copa y puro”.