Miguel de Unamuno: “… es cuando comprendió cómo…”.

Miguel de Unamuno: “… es cuando comprendió cómo es el amor más fuerte que la vida y que la muerte, y domina la discordia de éstas; cómo el amor hace morirse a la vida y vivir a la muerte;…”.

La tía Tula.

Arturo Pérez-Reverte: “…habían visto de verdad…”.

“… habían visto de verdad la muerte cara a cara, sin paños calientes ni heroicos redobles, sino a oscuras y casi por la espalda, cual ratas en un callejón distante varias leguas de todo lo remotamente parecido a la gloria. Experiencia que de vez en cuando no está de más vivan algunos miembros de las clases altas, demasiado acostumbrados a cascarla de perfil entre pífanos y tambores”.
 
El capitán Alatriste.

 

Bertolt Brecht: “He ahí al arquero…”.

“He ahí al arquero de Ciro, al conductor de los carros falcados de Cambises, al que las arenas del desierto no consiguieron sepultar, al legionario de César, al lancero de Gengis-Khan, al suizo de Luis XIV y al granadero de Napoleón. Posee la facultad -no tan excepcional después de todo- de no chistar jamás cuando se ensayan sobre él todos los instrumentos de destrucción imaginables. Es capaz de mostrarse insensible -según dice- cuando le envían a la muerte”.

Historias de almanaque.